En la pedanía de Pozuelos del Rey se halló un enterramiento posiblemente Calcolítico, excavado de manera urgente en 1993 por la arqueóloga María Julia Crespo Mancho. La intervención registró una inhumación prehistórica, pero la condición de erial del terreno imposibilitó delimitar de manera clara el yacimiento (Crespo Mancho, 2009). Se documentó otro posible yacimiento Calcolítico en la horquilla fluvial originada por la unión de los ríos Sequillo y Templarios, lleva el nombre de «La Cercada», denominación por la que se conocía a esa zona. Se registró material cerámico hecho a mano, junto a un hacha pulimentada (Crespo Mancho, 2009).
La presencia romana se evidencia a través de villas como «La Tejada» (Quintanilla de la Cueza), a 18 km, y «La Olmeda» (Pedrosa de la Vega), a 36 km. Dentro del término municipal se han catalogado varios yacimientos arqueológicos que evidencias restos romanos en el lugar. El más relevante es «El Paredón», yacimiento sin diferenciar, pero que en las prospecciones ha vertido cuantiosos restos de tejas, tégulas, ladrillos macizos, terrasigilata (TSH) o cerámica de provisiones (algunas a mano). Su atribución cultural es segura en época Alto imperial y tardorromana, mas hay restos que afloran otros posibles momentos (Crespo Mancho, 2009). En la pedanía de Villelga también encontramos «El Jeto», asentamiento rural seguro de la tardorromanidad. Los restos consisten en tégulas, ímbrex, terrasigilata (TSH), cerámica común y dos fragmentos epigráficos sobre mármol blanco (Crespo Mancho, 2009).
En el municipio, Villada y sus pedanías, encontramos otros yacimientos reconocidos por Crespo Mancho: «El Otero» (restos tardorromanos y plenomedievales cristianos), «Viña Blanca» (Villa Blanca según tradición oral, que liga al despoblado de Valdejoque), «La Corrala» (visigodo), «San Adrián» (indeterminado), «Carrocea» (indeterminado), «Villamuza» (indeterminado) y «El Portillo» (indeterminado) (Crespo Mancho, 2009).
Extraído del TFG del historiador Francisco Calvo Manzanares.