Alonso podría ser uno de los primeros colonizadores que llegaron a las tierras descubiertas por Colón, aunque también se sugiere que simplemente pudo ser un comerciante hábil. A pesar de sus modestos orígenes, logró acumular una considerable fortuna. Sin embargo, al enfrentar el desprecio de sus parientes y simular indigencia, decidió dedicarse a proteger a los pobres y beneficiar a su villa natal.
Alonso de Villada, hijo de una familia humilde, abandonó su pueblo sin dejar rastro durante años. Cuando finalmente regresó, lo hizo con una gran fortuna. La tradición cuenta que, al volver, acompañado de una caravana de sirvientes que transportaban su riqueza, temía que sus parientes lo recibieran amablemente solo por su dinero. Por ello, decidió vestirse con harapos y presentarse en la casa de su familia, pretendiendo estar enfermo y pobre en busca de ayuda. Sin embargo, uno a uno, sus parientes le cerraron la puerta en la cara.
Desilusionado y agotado, Alonso se sentó en la plaza, esperando la misa de San Fructuoso. Fue entonces cuando una anciana, que lo había cuidado cuando era niño y en cuya casa encontró refugio durante unos días, lo reconoció.
Teólogo y provisor, que pasó los años de jubilación atendiendo a los más necesitados y, al morir, legó todo su capital para la fundación de una importante Obra Pía que ha subsistido hasta nuestro siglo. Nació en Villada el 21 de marzo de 1770, siendo hijo de un abogado que ejercía en la villa. Estudió la carrera de Teología y Cánones, llegando a ser provisor del obispado de Guadix.
Documento de limpieza de sangre, cedido por el archivo diocesano de Guadix:
Juan Pombo Conejo, Marqués de Casa Pombo (I), nació el 29 de agosto de 1815 en Villada (Palencia) y falleció el 27 de mayo de 1889 en Santander (Cantabria). Destacó como comerciante, industrial, naviero, banquero y político.
Hijo de Pedro Pombo García y María Antonia Conejo Rodríguez, contrajo matrimonio con Florentina Villameriel Blanco el 26 de septiembre de 1835 en la Santa Iglesia Catedral de Santander. La pareja residió en Santander junto a sus seis hijos: Dolores, Arturo, César, José, Cayo y Everilda Pombo Villameriel.
Juan Pombo llegó a Santander a una edad temprana, después de cumplir los dieciséis años, para gestionar los negocios familiares de trigo y harina de Tierra de Campos. Su influencia fue fundamental en el desarrollo de la vida santanderina, convirtiéndose en una figura emblemática de la comunidad local.
A partir de 1865, realizó importantes inversiones en el sector harinero, destacando la fábrica de harinas «El Cabildo» en Valladolid, así como en el Canal de Campos. Figuró entre los principales fabricantes de harina en Castilla, convirtiéndose en uno de los mayores productores del país y exportadores del producto. Además, fue un destacado propietario de tierras en Valladolid y Palencia, incluyendo el palacio «del marqués de Villena» en Valladolid, actual sede del Museo Nacional de Escultura.
Pombo incursionó en la industria naviera, construyendo buques de vela para el comercio ultramarino, incluyendo la fragata «Don Juan», uno de los buques más grandes de la bandera española en su momento.
En el ámbito bancario, fue uno de los fundadores del Banco de Santander en 1857 y su primer presidente de la Junta de Gobierno. Participó activamente en la ampliación de capital del banco en 1875 y fue miembro del Consejo de Administración de varias sociedades financieras.
Además de sus actividades empresariales, Pombo desempeñó un papel crucial en la transformación urbana de Santander, siendo uno de los principales propulsores del ensanche del puerto y la urbanización del Sardinero. Contribuyó a la construcción de importantes edificaciones, como la iglesia de Santa Lucía y el Casino del Sardinero, así como la creación de la plaza que lleva su nombre.
Su compromiso con la comunidad se evidenció en su participación en obras de beneficencia y su intervención en momentos críticos, como durante epidemias y conflictos. Pombo también ocupó cargos políticos, sirviendo como alcalde de Santander en 1867 y participando en el Senado.
Por su destacada labor, fue honrado con el título de Marqués de Casa Pombo en 1872 y recibió el reconocimiento póstumo de Hijo Adoptivo de la Ciudad de Santander en 1889. Su legado perdura en la memoria de la ciudad, con la plaza de Pombo en su honor, así como en calles que llevan su nombre en Palencia y Villada
Colonizador en México, que con su inmensa fortuna contribuyó a la creación del colegio que luego se convertiría en la Universidad de Guanajuato, ciudad de la que fue alcalde.
Nacido en 1610. Estudió Artes y Teología en el Colegio de San Gregorio, de Valladolid; y en Trianos en las casas de la Orden Dominica de Predicadores; tuvo beca en el Colegio de San Antonio de Sigüenza y luego en el Colegio Mayor de Salamanca, conde después regentó la cátedra de Artes. Pasó por el cargo de magistral de Sigüenza. En 1664 fue nombrado obispo de Lugo, hasta que (por fallecimiento del obispo don Herminio) pasó al obispado de Astorga, tomando posesión el 21 de octubre de 1669.
Capitán General de Castilla la Vieja, Navarra y Aragón. Destaca D.Enrique en el siglo XVII, el cual estrenó el título de Conde de Villada, instituido por el rey Felipe IV en el año 1625.
Tras el fallecimiento de su padre en 1627, heredó el título de marqués de Távara y ocupó brevemente el cargo de presidente interino del reino de Sicilia.
Además de ser Caballero de la orden de Alcántara, también sirvió como gentilhombre de cámara de Felipe IV y desempeñó funciones como ministro en su consejo de guerra. Posteriormente, asumió el puesto de virrey de Navarra y de Aragón en 1641. Durante la guerra de Portugal, ejerció como capitán general de Castilla la Vieja y posteriormente de Galicia.
Desde 1655 hasta su fallecimiento, ocupó el importante cargo de gobernador del Consejo de Órdenes
Alfonso Fernández, llamado El Niño en las crónicas y documentos de la época, fue hijo natural del rey castellano Alfonso X el Sabio y de Elvira Rodríguez de Villada, cuyas relaciones habrían tenido lugar hacia 1242. Elvira Rodríguez casaría posteriormente con Gonzalo Morante, merino mayor del reino de León entre 1252 y 1258, y merino mayor de Asturias en este último año. Hijo de este matrimonio de la amiga del Monarca sería Gonzalo Morante, hermano de madre de Alfonso Fernández.